¿Como elegir un buen proveedor de hosting para tu web?

¿Como elegir un buen proveedor de hosting para tu web?

Antes de lanzar una página web es fundamental cubrir una serie de requisitos que resultarán fundamentales para que sea posible tener presencia en la red. Uno de ellos, en realidad uno de los más importantes, es la elección de un web hosting adecuado. Hay muchas posibilidades y no siempre es fácil llegar a la conclusión más conveniente, dado que es necesario tener en cuenta diversos factores. Por ello antes de tomar una decisión hay que plantearse una serie de cuestiones y de elementos que jugarán un papel determinante en la elección del hosting.

¿Qué tipo de hosting necesitamos?

Lo primero de todo será plantearse la pregunta sobre qué tipo de alojamiento web requiere el proyecto en el cual estamos pensando. Una de las opciones es el hosting compartido, que por sus limitaciones está recomendado para páginas pequeñas o de un tamaño medio muy ajustado. En el caso de páginas estáticas corporativas que no tienen muchas actualizaciones ni tráfico, puede ser una buena opción.

Otra posibilidad es el hosting VPS, que aporta un mayor volumen de flexibilidad a aquellas páginas que pueden comenzar desde abajo pero tener una previsión a largo plazo de llegar a ser mucho más grandes. Los clientes de un entorno VPS (Virtual Private Server) disponen de más recursos que los usuarios de hosting compartido por mucho que también compartan un mismo espacio en un servidor dedicado. La última evolución de esta variante se ha visto materializada en la forma del hosting cloud vps, que hace gala de la misma filosofía pero con las ventajas de la nube, lo que significa potencia, inmediatez y seguridad al máximo.

Por último, la tercera opción es el servidor dedicado totalmente privado y único para el usuario y su página web. Esta posibilidad es la más ambiciosa y más habitual en grandes empresas, portales y páginas que requieren disponer de los máximos recursos. Al mismo tiempo también requiere un mayor volumen de dedicación y supervisión para asegurarse de que todo funciona de forma óptima de manera constante.

¿Qué tipo de página se va a crear?

El tipo de web en la cual se esté trabajando también influirá en el web hosting que se vaya a contratar. El motivo de ello es que hay proveedores que se especializan en diversas facetas y que ofrecen servicios adicionales a determinados tipos de web, así como más recursos y ventajas de las que sacar partido. Hay que ver si la web en la que se está trabajando será, por ejemplo, un blog. En este caso se recomendará un hosting que esté preparado para la tecnología de WordPress y que sepa optimizar los recursos al máximo.

Otra posibilidad es gestionar una web que sirva como eCommerce, es decir, como tienda online a través de la cual se vendan productos o servicios a los visitantes. Los proveedores también tienen en cuenta esta necesidad. Y lo mismo se puede decir de los casos en los que la web servirá como portafolio personal, página personal o web corporativa. Dependiendo del tipo de página serán más recomendables unas u otras características. Por ejemplo, las páginas de empresas que disfrutan de publicidad pueden tener un crecimiento de entre el 10% y el 20% mensual, por lo que se requerirá un hosting que pueda mantener su eficiencia incluso en estos casos. En los eCommerce es más recomendable un cloud vps que siempre garantice la seguridad. Y así de forma consecutiva en los demás ejemplos con sus propios rasgos personalizados.

¿Qué tipos de recursos necesitamos?

Una vez llegados a este punto seguro que ya sabemos muy bien cuál será la filosofía de la que hará gala nuestra web, portal o plataforma online. Sabremos qué planes tenemos de futuro y en qué pensamos para fechas más cercanas. Eso requerirá plantearse cuáles son los recursos que necesitaremos para materializar el proyecto con éxito y eso influirá en la elección de un proveedor u otro.

¿Cuáles son los factores que pueden influir en este apartado? Por un lado la memoria RAM de la cual dispone el hosting y el espacio que garantiza el alojamiento web. Los dos son recursos que nunca pueden escasear, dado que supondrían un obstáculo insalvable para continuar creciendo y dando un buen servicio a los visitantes. Por otro lado, también tienen especial importancia la transferencia de datos y el ancho de banda, lo que garantizará que siempre se pueda acceder a la web sin interferencias, así como que la velocidad de carga sea elevada.

También importa la eficacia del servidor y la velocidad de actuación de los técnicos en el caso de que se produzca algún tipo de problema. Es importante debido a que cuanto más tiempo pase la web caída después de un error más posibilidades habrá de perder visitas y, por lo tanto, ingresos, sobre todo en páginas dedicadas al entorno del eCommerce. La seguridad y la disponibilidad de un buen soporte de correo electrónico son otros rasgos a tener en cuenta a la hora de valorar qué es lo que necesita el proyecto técnicamente para funcionar de la mejor manera posible.

¿Cuánto estamos dispuestos a pagar?

Analizar los precios y pensar bien en qué es lo más conveniente para la página que queremos lanzar en la red es la siguiente parte del trabajo. Lo primero de todo es tener muy en mente que no hay que lanzarse a por la primera propuesta que se encuentre y mucho menos a la más económica. Lo barato puede llegar a salir caro, o muy caro en algunos casos sonados que se han producido en el sector. Los hostings gratuitos suelen ser poco recomendables y los muy económicos terminan por dar problemas a medio-largo plazo. También hay que valorar muy bien si un servidor compartido es la opción idónea o si realmente necesitamos un servidor independiente de grandes recursos que quizá no vayamos a aprovechar.

La clave para elegir el mejor precio es pensar bien no en cuánto vamos a gastar ahora, sino en cuánto gastaremos en un futuro cercano. ¿Qué previsiones tiene nuestra web? Esa es la pregunta importante. Hay que plantearse que siempre es necesario mirar hacia adelante y pensar en que necesitamos un hosting que nos permita ir creciendo a medida que progresemos. Con eso en cuenta será más fácil elegir la propuesta más conveniente para nuestro caso.

Entender antes de contratar

En último lugar, hayamos llegado a la conclusión que hayamos llegado sobre cuál será el web hosting que mejor encaje en nuestras pretensiones, es importante que intentemos entender bien todo lo que se nos está presentando. Aunque nosotros no seamos directamente la persona encargada del mantenimiento de nuestra web, es recomendable que tengamos una comprensión conveniente de lo que estamos contratando, de cómo vamos a exprimir sus recursos y de cómo nos dará soporte en el futuro. Hacer esto nos ayudará a entender que de verdad estamos tomando la mejor decisión y que no nos vamos a arrepentir de nada una vez hagamos la contratación.

Cuanta más información tengamos, más consultas hagamos y más entendamos el proceso de todo lo relacionado con el proveedor de hosting, mejor decisión tomaremos. Y así nos aseguraremos de que nuestro futuro en la red estará marcado por un camino que nos pondrá rumbo hacia el éxito si jugamos bien nuestras cartas.